—Aquí se respira mal— dijo con la voz entrecortada y fatigada—. Hay una nube de humo que lo inunda todo y no acierto a ver nada. La sala estaba repleta de gente y, en un instante, no recuerdo cuándo, todos huyeron despavoridos. Sin embargo, no importa; no temo la soledad, ni la indiferencia, ni siquiera temo el tiempo que tarde en empezar a sentir el primer calor o el que pase hasta que carbonice mis últimos huesecillos. No temo apagarme si es lo que los astros me tienen preparado. Sé que nadie acudirá a mi rescate y no habrá lágrimas ajenas o propias que extingan este sufrimiento. Mis alaridos han de ser mudos para sus pabellones y, enmudeciendo poco a poco, se convertirán en ecos de lo que nunca será crimen.— Paulatinamente, fue acercándose a las llamaradas, tal vez, para acortar ese lapso, el único lapso que no temía, como en un simple e insignificante acto de autodestrucción masiva. En medio de la decadente escena, lo último que vislumbró fueron tres figuras: la más alejada, inalcanzable, le dedicó unas sinceras palabras que mostraron el aprecio que le guardaba; la siguiente, intentó besar su frente, pero los fogonazos le chamuscaron la piel; y la más cercana, aun a tiempo de salvar su vida, agachó la cabeza evitando así cualquier contacto y corrió. Sólo corrió. Entonces, envuelta por el fulgor, lloró. Sólo lloró lágrimas de bencina que lo avivaron haciéndolo tan grande como habían sido su esperanza y su dicha días atrás. Desapareció en un culmen estelar, en un anticlímax cósmico de luz cárdena.
jueves, 10 de septiembre de 2015
jueves, 7 de mayo de 2015
Awake
¡Agitad vuestros sueños,
compañeros míos,
que bullan entre el lodo!
Que no os hechicen
rectangulares pantallas
de brillantes píxeles,
holladas con las huellas
de vuestras hieráticas yemas.
Apartadlo de vosotros
como ya hicisteis antaño
con peluches y muñecos
al ahogar el vivificante candor
que por sus telas corrió.
No me busquéis en lo fácil,
pues no seré yo;
tan sólo será mi reflejo
acabado, vago y desleal,
del que no tengo propiedad.
compañeros míos,
que bullan entre el lodo!
Que no os hechicen
rectangulares pantallas
de brillantes píxeles,
holladas con las huellas
de vuestras hieráticas yemas.
Apartadlo de vosotros
como ya hicisteis antaño
con peluches y muñecos
al ahogar el vivificante candor
que por sus telas corrió.
No me busquéis en lo fácil,
pues no seré yo;
tan sólo será mi reflejo
acabado, vago y desleal,
del que no tengo propiedad.
domingo, 3 de mayo de 2015
Gualda noche
Por fin no temo la maldad
de quienes nos roban la paz.
No temo al dolor en mi gesto.
Hoy sólo temo hacerlo mal
y que renazca el sentimiento
de haber muerto.
Confiaré en las promesas
que cantas desde tu cama
desvelando mis pensamientos,
en el mutismo del recuerdo,
en la claridad del abrazo,
en los besos a incendio lento.
Al paso de las lunas,
tu esbozo más se aleja;
con el reflejo en ellas
me observas,
tierno y gentil,
dormir a oscuras.
Temo que niegues las sonrisas,
el brillo en los astros,
el color en las mejillas,
que olvides y arrincones
la felicidad en los rostros,
el bramar en los corazones.
Cuando los pensamientos choquen
en el vasto universo,
sabrán que breve fue lo intenso
del denuedo en los latidos,
brotando como flores
al borde del suicidio.
de quienes nos roban la paz.
No temo al dolor en mi gesto.
Hoy sólo temo hacerlo mal
y que renazca el sentimiento
de haber muerto.
Confiaré en las promesas
que cantas desde tu cama
desvelando mis pensamientos,
en el mutismo del recuerdo,
en la claridad del abrazo,
en los besos a incendio lento.
Al paso de las lunas,
tu esbozo más se aleja;
con el reflejo en ellas
me observas,
tierno y gentil,
dormir a oscuras.
Temo que niegues las sonrisas,
el brillo en los astros,
el color en las mejillas,
que olvides y arrincones
la felicidad en los rostros,
el bramar en los corazones.
Cuando los pensamientos choquen
en el vasto universo,
sabrán que breve fue lo intenso
del denuedo en los latidos,
brotando como flores
al borde del suicidio.
Re-inicio
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Superhombre es aquel
Superhombre es aquel
que en medio de su caos
siente
la vibración de la tierra fluyendo en la respiración
y eso es suficiente
para ser conocedor de su realidad primera
Al calor de tu sombra
De todas las manos que te han acariciado,
sólo las mías volverán pasados los años.
A ti, que soportas mis soledades;
que sientes la tristeza de mis mensajes
en la glosa que masajea tus teclas,
la fuerza en la expresión de mi furia,
la suavidad de mi ternura.
Tú, que el bautismo de mis lágrimas sufriste
en tu bicolor superficie
cuando nadie más oía mis llantos.
Tú, que perdonas mi distancia
y mi poca dedicación
desde esa fría y húmeda sala.
Tú, que me has enseñado qué amar
constantemente en la vida,
que me das fuerza y claridad
en los más oscuros días,
compañía en los solitarios,
y que has soportado mi cabeza
dormir sobre tu dura piel.
¡Cuántas veces habrán reposado en ella
mis desesperados y fatigados brazos!
¡Cuántas lunas al calor de tu sombra
me habrás mantenido en vela!
He sentido la vibración de tus entrañas
en el tacto de mis yemas.
Te he dañado,
te he utilizado,
golpeado, arañado y pisado.
Y tú tan sólo permaneces ahí,
imperturbable ante mi mano ligera y violenta,
sin quejido alguno, viendo los meses pasar,
las canciones olvidadas morir
y mis extasiadas garras rogar.
sólo las mías volverán pasados los años.
A ti, que soportas mis soledades;
que sientes la tristeza de mis mensajes
en la glosa que masajea tus teclas,
la fuerza en la expresión de mi furia,
la suavidad de mi ternura.
Tú, que el bautismo de mis lágrimas sufriste
en tu bicolor superficie
cuando nadie más oía mis llantos.
Tú, que perdonas mi distancia
y mi poca dedicación
desde esa fría y húmeda sala.
Tú, que me has enseñado qué amar
constantemente en la vida,
que me das fuerza y claridad
en los más oscuros días,
compañía en los solitarios,
y que has soportado mi cabeza
dormir sobre tu dura piel.
¡Cuántas veces habrán reposado en ella
mis desesperados y fatigados brazos!
¡Cuántas lunas al calor de tu sombra
me habrás mantenido en vela!
He sentido la vibración de tus entrañas
en el tacto de mis yemas.
Te he dañado,
te he utilizado,
golpeado, arañado y pisado.
Y tú tan sólo permaneces ahí,
imperturbable ante mi mano ligera y violenta,
sin quejido alguno, viendo los meses pasar,
las canciones olvidadas morir
y mis extasiadas garras rogar.
Sometimiento
Sé egoísta como sólo yo sé:
toma el día y hazlo tuyo.
Sal a la calle y olvídate del resto,
no conozcas a nadie
y que te dé igual.
Camúflate
entre la vida y las exigencias
de los transeúntes que te rodean.
Pierde oportunidades
todos los días,
sin importar si es viernes o martes,
julio o Navidades.
Toma las decisiones
al azar
constantemente.
O no.
Ni te esfuerces
por esbozar la más insignificante mueca,
relaja cada músculo de tu cuerpo.
¿Qué puede ser peor
que no te tomen en serio?
Camina lento:
no hay prisa
para continuar con este tedio.
Que no reluzca atisbo
de regocijo o ilusión
en tus pies al caminar,
porque te tomarán como lo que eres:
un juego,
una distracción.
Sal a la calle y olvídate del resto,
no conozcas a nadie
y que te dé igual.
Camúflate
entre la vida y las exigencias
de los transeúntes que te rodean.
Pierde oportunidades
todos los días,
sin importar si es viernes o martes,
julio o Navidades.
Toma las decisiones
al azar
constantemente.
O no.
Ni te esfuerces
por esbozar la más insignificante mueca,
relaja cada músculo de tu cuerpo.
¿Qué puede ser peor
que no te tomen en serio?
Camina lento:
no hay prisa
para continuar con este tedio.
Que no reluzca atisbo
de regocijo o ilusión
en tus pies al caminar,
porque te tomarán como lo que eres:
un juego,
una distracción.
Retorna a la cama cada noche
para exhalar tus penas
en un opaco sollozo a la almohada.
para exhalar tus penas
en un opaco sollozo a la almohada.
Y repítelo hasta la saciedad.
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